Se ha ido la luz y no sabes cuánto aguanta lo que hay en la nevera. Indica arriba cuántas horas llevas sin corriente y el temporizador te dice hasta cuándo puedes fiarte de la nevera y del congelador. Debajo está de dónde sale cada plazo.

Ningún organismo da un plazo exacto para tu aparato. La AESAN, la agencia estatal de seguridad alimentaria, explica que lo importante es la temperatura a la que llega cada alimento, y eso depende de la capacidad de conservación de cada frigorífico. Escribió sus consejos con motivo del apagón general de 2025. Aquí los cruzamos con los del Servicio de Seguridad Alimentaria del Govern balear y con las pruebas de laboratorio de la OCU, y el temporizador se queda con el plazo más prudente.

Nevera: 4 horas con la puerta cerrada

La AESAN pone el límite en 4 horas. Si el corte dura menos, el frigorífico puede mantener los alimentos por debajo de 5ºC y, en principio, no hace falta descartar nada. Si dura más, es posible que se haya superado esa temperatura y hay que tirar los perecederos: carne, pollo, pescado, huevos, leche, queso fresco y sobras. El Govern balear da el mismo plazo: si no abres la nevera, los alimentos conservan el frío 4 horas.

Cocinarlos no arregla nada. La AESAN avisa de que esos alimentos pueden causar enfermedades aunque los cocines a las temperaturas adecuadas.

El umbral difiere un poco entre las dos fuentes. La AESAN habla de 5ºC. Baleares dice que no se consuma lo que haya pasado de 4ºC, aunque tenga buen aspecto. Si tienes un termómetro dentro de la nevera, tómalo como orientación y no como una línea exacta.

Lo que sí puedes conservar

La fruta y la verdura enteras aguantan temperaturas más altas y se pueden comer si siguen frescas. Las cortadas y las ensaladas preparadas se tiran, igual que los perecederos. Refrescos, conservas, bebidas alcohólicas y chocolate no necesitan frío, aunque vivan en la nevera: se quedan como estaban.

Los dos textos parten de que no has abierto las puertas. La OCU lo explica sin rodeos: cada vez que abres sube la temperatura interior, y sin electricidad no se recupera.

Congelador: entre 24 y 48 horas

Según la AESAN, un congelador mantiene la temperatura de congelación al menos entre 24 y 48 horas si no se abren las puertas. Baleares concreta más: 48 horas si está lleno y 24 si está medio lleno. El temporizador usa esas dos cifras. Si no sabes cuánto de lleno está el tuyo, vale la corta.

La OCU mide otra cosa en su laboratorio: cuánto tarda el compartimento de congelados en pasar de -17 °C a -9 °C y a -7 °C, con 23 °C en la habitación. Hay modelos que solo aguantan 17 horas en total, con 8 horas hasta -9 °C y 5 horas hasta -7 °C. Ese es el peor caso de su prueba, y existe: no des por hecho que tu aparato es de los buenos.

Cuando el corte pasa de 24 horas, la AESAN pide comprobar que la comida no se haya descongelado del todo.

Cuando vuelve la luz

Revisa cada alimento por separado y ten esto presente:

  • No pruebes la comida para saber si vale. La AESAN dice que tampoco hay que fiarse del aspecto ni del olor.
  • Lo que aún conserva cristales de hielo, dureza y sensación de frío se puede volver a congelar.
  • Lo que se ha descongelado pero sigue frío, sin pasar de 5ºC, se debe consumir en el día.
  • Si no tienes claro cuánto tiempo ha estado descongelado, tíralo. Más aún si no está frío.

Lo que no sabe el temporizador

Cuenta horas y nada más. No sabe si tu nevera es vieja, cuánto aire caliente ha entrado ni qué temperatura hace en casa. Si un alimento te da mala espina, la respuesta más barata es tirarlo.

Qué hacer con el agua, la luz y el teléfono lo tienes en la guía para un apagón. Para tener qué comer sin nevera, la lista del kit de emergencia te sirve de base.

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